El Real Decreto 140/2003
establece los criterios sanitarios de calidad
que debe cumplir el agua de consumo humano.
Este Decreto supone la
aprobación de la Reglamentación
técnico-sanitaria para el abastecimiento y
control de la calidad de las aguas potables de
consumo público y supone un mayor control de los
parámetros a cumplir por el agua de consumo
humano.